La División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor) ha sacudido el calendario de la Liga BetPlay al anunciar una serie de modificaciones en la programación de la fecha 10, afectando a seis partidos. El clásico capitalino entre Santa Fe y Millonarios, uno de los encuentros más esperados del torneo, ha sido el principal afectado, pasando del viernes 21 de marzo al sábado 22 a las 8:30 p.m.
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"Problemas logísticos" en medio de un clima político tenso
Dimayor ha justificado los cambios por "problemas logísticos", pero la coincidencia con el anuncio del día cívico y las marchas promovidas por el presidente Gustavo Petro para el martes 18 de marzo ha generado suspicacias entre los aficionados y los medios de comunicación. La sombra de la política se cierne sobre el fútbol, alimentando la incertidumbre y el debate.
Un dominó de cambios en la programación
El clásico capitalino no ha sido el único afectado por la reprogramación. Otros partidos han sufrido modificaciones en sus horarios, alterando la planificación de equipos y aficionados:
- Santa Fe vs. Bucaramanga: Se jugará el miércoles 19 de marzo a las 6:30 p.m., un cambio que también genera interrogantes sobre la logística y la seguridad del evento.
- Boyacá Chicó vs. Deportivo Pasto, La Equidad vs. Fortaleza CEIF, y Deportivo Pereira vs. Once Caldas: Estos tres encuentros, programados para el sábado 22 de marzo, han sido adelantados una hora, generando un efecto dominó en la programación del día.
Águilas Doradas vs. América de Cali: Una reprogramación en el aire
El encuentro entre Águilas Doradas y América de Cali, válido por la fecha 4, también ha sido víctima de la reprogramación, debido a dificultades para disputar el juego en Bogotá. Dimayor ha prometido informar la nueva fecha y hora del partido en los próximos días, alimentando la incertidumbre sobre el calendario del torneo.
Reacciones encontradas y un llamado a la transparencia
Los cambios en la programación han generado un abanico de reacciones entre los aficionados y los medios de comunicación. Algunos cuestionan la falta de transparencia de Dimayor, exigiendo explicaciones claras sobre los "problemas logísticos" que motivaron las modificaciones. Otros expresan su preocupación por el impacto de los cambios en la logística de los equipos y en la asistencia de los aficionados a los estadios.
La polémica está servida, y la sombra de la duda se cierne sobre la Liga BetPlay. Los aficionados esperan respuestas claras y garantías de que el torneo se desarrollará con normalidad, sin interferencias políticas ni logísticas.








